Advertencia: esta reseña contiene spoilers.
La segunda entrega de la serie 8 de ‘Interior nº 9’, ‘Mother’s Ruin’, ofrece una comedia negra de gánsteres y una historia sobrenatural en una sola media hora. La trama comienza con un robo, pero lo que sigue son giros salvajes e inesperados que incluyen peleas entre hermanos, tortura de gánsteres, un ritual oculto, y el momento más sangriento del programa hasta ahora.
La historia se centra en dos hermanos, Ed y Harry, que intentan comunicarse con su madre fallecida después de realizar un ritual de nigromancia. La ambigüedad rodea el resultado del ritual, ya que el reveal final sugiere que un loro mascota puede haber sido poseído por el espíritu de la madre fallecida.
La trama presenta una serie de giros que mantienen a la audiencia comprometida. Desde la presencia recurrente del personaje del Sr. Macey hasta la obsesión de Frannie por matar mujeres, cada pequeña pieza del guion encaja perfectamente en el rompecabezas final. Phil Daniels y Anita Dobson son sobresalientes en sus personajes grotescos de Reggie y Frannie Stone, y Reece Shearsmith da una excelente interpretación en la escena de posesión falsa.
En resumen, ‘Mother’s Ruin’ es una adición emocionante a la serie de ‘Interior nº 9’, que ofrece una comedia negra y una historia sobrenatural en una sola. A pesar de la exageración e inmoralidad de la trama, los personajes son convincentes y las actuaciones son sobresalientes. Solo queda por decir que, en definitiva, el verdadero protagonista de la historia es el loro ‘Maestro’.








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